Extraídas de mis tres años de inmersión para la película El maestro es el niño, de mi investigación y de mi formación Montessori (AMI), estas citas forman parte de una selección temática que compilé para eliminar el principal obstáculo de la educación: los prejuicios adultos hacia el niño. Esta entrada presenta uno de los temas de esta colección, diseñada para transformar, paso a paso, nuestra mirada hacia el niño.
El individuo que está artificialmente callado e inmóvil como un paralítico no es disciplinado. Es un aniquilado. Llamamos disciplinado a un individuo que está en control de sí mismo y que por lo tanto puede disponer de sí mismo o seguir una regla de vida […]. Su libertad debe estar limitada por el interés colectivo […]. Pero cualquier demostración con un propósito útil, cualquiera que sea, y en cualquier forma que se presente, debe ser permitida y el maestro debe observarlo: ese es el punto esencial.
María Montessori — El método de la pedagogía científica, T1, p. 37