María Montessori estaba convencida de que el principal obstáculo para la educación y el desarrollo del niño era el prejuicio del adulto hacia él. No dejó de exigir un reconocimiento solemne de la naturaleza, el estatus y los derechos del niño, y una verdadera transformación del adulto.
Como invitación a este profundo trabajo, ofrecemos una antología de citas extraídas de sus libros, conferencias y artículos.
«Estoy convencida de que el niño puede hacer mucho por nosotros, más de lo que nosotros podemos hacer por él. Nosotros, como adultos, somos rígidos. Permanecemos como plantados en un lugar. El niño, sin embargo, es todo movimiento. Va y viene e intenta elevarnos por encima de la tierra.»
— María Montessori, Educación y Paz
Explora los artículos de esta sección para descubrir los conceptos fundamentales de la pedagogía Montessori a través de sus propias palabras.
- Dificultad — El niño no necesita tareas fáciles sino el nivel de dificultad que enciende su interés
- Desorden — El niño pequeño siente el desorden antes que el adulto lo percibe
- Defectos — Educar no es eliminar defectos sino revelar el potencial oculto del niño
- Decisión — El niño que decide por sí mismo hace un trabajo interior que el adulto subestima
- Cultura — La cultura no es el fin de la educación, y confundirlos lo cambia todo
- Credulidad — Cuando creemos desarrollar la imaginación del niño, solo cultivamos su credulidad
- Conciencia — El niño que elige desarrolla una conciencia que la escuela tradicional ignora
- Complejo de inferioridad — El adulto que convence al niño de su impotencia
- Castigos — Castigar al niño no prepara una mente fuerte, la debilita
- Capricho — Lo que llamamos capricho es una necesidad del alma que no entendemos
- Cansancio — El niño no se cansa de aprender, se cansa de aburrirse
- Ayuda — Ayudar demasiado al niño: el daño más peligroso del adulto
- Autonomía — Prohibir el movimiento es destruir la personalidad del niño
- Amor — «No tengo tiempo»: el amor del niño que el adulto rechaza
- Alegría — ¿Es la felicidad del niño un criterio educativo válido?