Extraídas de mis tres años de inmersión para la película El maestro es el niño, de mi investigación y de mi formación Montessori (AMI), estas citas forman parte de una selección temática que compilé para eliminar el principal obstáculo de la educación: los prejuicios adultos hacia el niño. Esta entrada presenta uno de los temas de esta colección, diseñada para transformar, paso a paso, nuestra mirada hacia el niño.
Cuando prometes matrimonio, «das tu palabra»; cuando le pides a alguien que se case contigo, «pides su mano». Es en una solemne expectativa que el primer movimiento de esta pequeña mano hacia los objetos externos deba ser acogida. El esfuerzo que representa el impulso del niño para entrar en el mundo debería reavivar la admiración del adulto. El hombre tiene miedo de estas pequeñas manos que se extienden a los objetos sin valor y sin importancia que lo rodean, y son estos objetos los que trata de prohibir al niño. Su preocupación es repetir «no toques», como también repite «no te muevas».
María Montessori — El niño, p. 76