Extraídas de mis tres años de inmersión para la película El maestro es el niño, de mi investigación y de mi formación Montessori (AMI), estas citas forman parte de una selección temática que compilé para eliminar el principal obstáculo de la educación: los prejuicios adultos hacia el niño. Esta entrada presenta uno de los temas de esta colección, diseñada para transformar, paso a paso, nuestra mirada hacia el niño.
El niño, se dice, no controla sus movimientos, es incapaz de usar su cuerpo. Por lo tanto, el adulto se apresura a hacer todo por él, sin pensar que el niño puede actuar solo. Como resultado, la responsabilidad y el cuidado del niño resultan ser muy pesados sobre los hombros del adulto. […] Esto despierta sentimientos de orgullo en los adultos y ansiosa responsabilidad. Así, este niño tendrá que mostrar gratitud y respeto infinito a sus padres. […] Para ser perfecto a los ojos del adulto, este niño debe ser totalmente pasivo y escrupulosamente obediente. Lo convertimos en un parásito de sus padres…
María Montessori — Formación del hombre, p. 68