Extraídas de mis tres años de inmersión para la película El maestro es el niño, de mi investigación y de mi formación Montessori (AMI), estas citas forman parte de una selección temática que compilé para eliminar el principal obstáculo de la educación: los prejuicios adultos hacia el niño. Esta entrada presenta uno de los temas de esta colección, diseñada para transformar, paso a paso, nuestra mirada hacia el niño.
El mayor desarrollo de una clase ocurre a través de las experiencias sociales. Una empresa es interesante por los diferentes tipos de personas que la componen. Un refugio para ancianos es algo lamentable; es inhumano y cruel reunir a personas de la misma edad. Lo mismo ocurre con los niños, porque rompemos el hilo de la vida social al quitarles lo que los alimenta. Nuestras escuelas han demostrado que los niños de diferentes edades se ayudan entre sí; los niños ven lo que los ancianos están haciendo y piden explicaciones que los mayores les dan voluntariamente. Los maestros no pueden hacer que un niño de tres años entienda muchas cosas que el niño de cinco años le hace comprender muy bien: hay una ósmosis mental natural entre ellos.
María Montessori — La mente absorbente, p. 184